Mostrando entradas con la etiqueta Fieltro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fieltro. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de octubre de 2013

Mi camaleón

Como no puedo estar parada, esta vez os traigo otro broche de fieltro. Mi camaleón.
 
No será el ultimo bichillo que me haga en fieltro para poner en la solapa. Le he sacado una foto para que vierais como queda sobre la sudadera que traía puesta, pero creo que me va a gustar más en un jersey de cuello vuelto.
 
Recibiendo al frío con alegría.
 
 

domingo, 25 de agosto de 2013

La cama de Rubio

Hace una temporada os dije que la próxima entrada que os iba a escribir sería la cama que le estaba haciendo a mi perrito.
 
Hoy ya os la puedo enseñar, en las fotos no la podéis ver en todo su esplendor porque el dueño de la cama se empeñó en que tenía que salir en la foto.
 
Casi mejor, porque recién estrenada decidió que había que entrar en ella con las patas llenas de barro...
 
La cama es bastante grande, porque mi perro es mediano/grande, y normalmente duerme hecho un ovillo y no la ocupa entera, pero cuando se estira, tiene las patucas muy largas.
 

Os cuelgo unos detalles de la decoración que están hechos con fieltro de colores.


 

sábado, 29 de junio de 2013

El broche de Iris

Empecé este blog para poder colgar en él todo lo que no cabía en el de cocina, pero parece que solo me dedico a los cuadros de bebé a punto de cruz.
 
Hoy os traigo algo diferente para que podáis ver que tengo mas quehaceres.
 
Tenía un montón de recortes de fieltro en mi casa que compré hace tres años, cuando aún era soltera... y el otro día buscando tela Panamá para bordar aparecieron, así que los tenía bien presentes en mi mente, cuando me enteré de la feliz noticia de que mi amiga Iris había acabado su curso de higienista dental.
 
Desde aquí un ole enorme para todas aquellas personas que siendo su profesión otra, se atreven a dar el salto de aprender algo nuevo para abrirse nuevos nichos de empleo, y encima estudiar a la vez trabajan, me descubro.
 
Así que decidí que mi primer broche sería para ella, y como no es un diente sonriente, para que sea la higienista más molona de la clínica. No seáis muy crueles al juzgarme que es el primer broche, iré mejorando.
 
 
En la próxima entrega me dedicaré al reciclaje, os voy a enseñar la camita de mi perro echa con pantalones vaqueros viejos.